Fuerte caída del apoyo joven a Milei: el electorado que alguna vez fue clave ahora expresa el mayor rechazo

Fuerte caída del apoyo joven a Milei: el electorado que alguna vez fue clave ahora expresa el mayor rechazo

Un nuevo informe de Latam Plus muestra un cambio significativo en la relación entre Javier Milei y las nuevas generaciones. El 76% de los jóvenes de entre 16 y 24 años desaprueba actualmente la gestión presidencial.

El vínculo entre Javier Milei y los jóvenes, uno de los sectores que más contribuyó a instalar su discurso de cambio durante la campaña electoral, atraviesa un momento de fuerte deterioro. Según el último reporte de Latam Plus,  el 76% de las personas de entre 16 y 24 años consultadas desaprueba el desempeño del Presidente.

El dato adquiere una dimensión política particular porque se trata precisamente de una franja etaria que había encontrado en Milei una figura capaz de canalizar el enojo con la política tradicional. La promesa de ruptura con "la casta", la crítica al sistema político y el discurso contra el Estado habían logrado una fuerte penetración entre los sectores más jóvenes.

Ahora, aquella identificación parece haber entrado en una etapa diferente.

Desencanto

El ascenso de Milei estuvo acompañado por una intensa conexión con las nuevas generaciones. Las redes sociales, el lenguaje confrontativo y la promesa de una transformación profunda funcionaron como herramientas para construir una identidad política que excedía a los partidos tradicionales.

Pero gobernar supone convertir las consignas electorales en resultados concretos. Y allí aparece una de las principales dificultades para el oficialismo: el paso del discurso a la vida cotidiana.

Para una parte importante de los jóvenes, las cuestiones vinculadas con el empleo, los ingresos, el acceso a la vivienda, la educación y las posibilidades de construir un proyecto de vida ocupan un lugar central. En ese escenario, el deterioro de las expectativas puede transformarse rápidamente en pérdida de respaldo político.

El informe difundido este lunes muestra justamente ese cambio: el segmento de 16 a 24 años registra el nivel más elevado de desaprobación señalado en el relevamiento.

El empleo, una variable decisiva

El dato político también aparece en un contexto económico complejo para quienes buscan ingresar al mercado laboral.

Un informe publicado,  señaló que durante los dos años y medio de gestión libertaria se perdieron más de 340.000 empleos formales, mientras creció el peso del denominado empleo "refugio" como alternativa frente a la dificultad para conseguir puestos registrados.

Para los jóvenes, el problema no se reduce al nivel general de actividad económica. El acceso al primer empleo formal, la posibilidad de independizarse y la perspectiva de mejorar las condiciones de vida constituyen variables concretas para evaluar a un gobierno.

La política económica, en ese sentido, deja de ser una discusión abstracta sobre déficit, inflación o equilibrio fiscal y pasa a medirse en una pregunta mucho más sencilla: qué posibilidades tiene un joven de conseguir trabajo, pagar un alquiler y proyectar su futuro.

 Ruptura con  la principal base electoral

El deterioro de la imagen presidencial entre los jóvenes representa un problema especialmente sensible para La Libertad Avanza.

Milei construyó buena parte de su identidad política sobre la idea de representar una nueva generación frente a una dirigencia considerada responsable de décadas de fracasos. Su estética, su comunicación y buena parte de su estrategia digital fueron diseñadas para interpelar a ese electorado.

Por eso, que el rechazo alcance al 76% dentro del segmento de 16 a 24 años no constituye solamente un número negativo en una encuesta. También puede interpretarse como una señal sobre la pérdida de una conexión política que fue fundamental para el crecimiento del oficialismo.

El desafío para el Gobierno consiste entonces en recuperar una relación que durante la campaña parecía natural. Y hacerlo resulta particularmente difícil cuando las expectativas depositadas en un proyecto político comienzan a chocar con la experiencia cotidiana.

La pregunta que empieza a incomodar al Gobierno

La política argentina suele caracterizarse por movimientos bruscos del electorado. Los apoyos pueden construirse rápidamente, pero también pueden desarmarse cuando las promesas dejan de coincidir con las experiencias concretas.

El dato de Latam Plus abre, por eso, una pregunta de fondo: ¿qué ocurre cuando quienes votaron por una ruptura con el pasado dejan de creer que esa ruptura mejora su presente?

La respuesta todavía está abierta. Un sondeo no determina por sí solo el resultado de una elección ni permite anticipar automáticamente un cambio político. Pero sí funciona como una señal de advertencia.

Y en este caso la señal aparece justamente en uno de los sectores que había sido presentado como parte del núcleo generacional del proyecto libertario.

El gobierno de Milei enfrenta así una paradoja: el discurso que prometía devolverles a los jóvenes la posibilidad de construir un futuro enfrenta ahora un nivel de desaprobación especialmente elevado entre ellos.

El 76% registrado entre los jóvenes de 16 a 24 años no es simplemente una cifra más. Es un dato que obliga al oficialismo a mirar hacia uno de los sectores que alguna vez consideró propio y preguntarse por qué una parte creciente de esa generación ya no encuentra en el Presidente la respuesta a sus expectativas.

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