Lula da Silva. Sebastiao Moreira. EFE

Lula amplía su ventaja sobre Flávio Bolsonaro

A menos de una semana de la primera vuelta presidencial en Brasil, las nuevas encuestas muestran un escenario con dos fotografías diferentes: Luiz Inácio Lula da Silva amplía su distancia sobre Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, pero ambos aparecen prácticamente igualados cuando se proyecta un eventual balotaje.

El último sondeo de Quaest, divulgado el 28 de septiembre, registra al presidente brasileño con el 39% de las preferencias frente al 34% del senador del Partido Liberal. Lula creció dos puntos respecto de la medición anterior, mientras que Bolsonaro sumó uno. La diferencia pasó así de cuatro a cinco puntos porcentuales.

La encuesta fue realizada entre el 24 y el 27 de septiembre sobre 2.400 electores de todo Brasil y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales. Con ese margen, las variaciones respecto de la medición anterior deben interpretarse con cautela.

Una primera vuelta con dos candidatos al frente

El resto de los postulantes queda bastante más atrás. Ninguno supera el 4% de intención de voto en el estudio de Quaest, mientras que los indecisos representan el 5%. Otro 10% afirma que votará en blanco o nulo, o que se abstendrá.

Los números permiten observar una elección concentrada en dos grandes polos políticos. Lula busca la reelección y aspira a un cuarto mandato presidencial no consecutivo. Flávio Bolsonaro, de 45 años, encabeza la candidatura del Partido Liberal después de que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quedara fuera de la carrera electoral.

La campaña del senador está estrechamente vinculada con la continuidad del movimiento político construido por su padre. Reuters describió a Flávio como el principal candidato de la derecha brasileña y señaló que su candidatura busca mantener vigente el legado político del expresidente.

El dato que cambia la lectura: el balotaje

La diferencia de cinco puntos en la primera vuelta no se mantiene cuando la encuesta plantea una segunda ronda.

Ante un eventual enfrentamiento directo entre Lula y Flávio Bolsonaro, Quaest registra 42% para cada uno. El resultado se encuentra dentro del margen de error del estudio, por lo que no permite establecer una diferencia estadísticamente concluyente entre ambos en ese escenario.

Otro sondeo divulgado el mismo día, elaborado por BTG/Nexus, presenta una fotografía diferente en primera vuelta: Lula obtiene 42% y Flávio Bolsonaro 37%. En una eventual segunda vuelta, el presidente aparece con 46% frente al 44% del senador, también dentro del margen de error de dos puntos.

La coincidencia entre ambas mediciones está, por lo tanto, en que Lula aparece por delante en la primera vuelta, mientras que el escenario de segunda ronda presenta una disputa mucho más estrecha.

La polémica por las apuestas online

Los últimos sondeos fueron difundidos después de una decisión del Gobierno brasileño que generó fuerte discusión política: la prohibición de las plataformas de apuestas de cuota fija y casinos online.

La medida fue anunciada pocos días antes de la elección y el oficialismo la presentó como una respuesta frente a los efectos económicos y sociales asociados al crecimiento de las apuestas digitales. La oposición cuestionó el momento de la decisión y la calificó de electoralista.

El Gobierno informó además que había bloqueado cientos de sitios que continuaban ofreciendo apuestas pese a la nueva disposición. Associated Press señaló que la medida generó apoyo incluso entre sectores vinculados al electorado de Flávio Bolsonaro, aunque también enfrenta cuestionamientos jurídicos y políticos.

Sin embargo, los datos disponibles no permiten atribuir el crecimiento de Lula en las encuestas a esta medida. El trabajo de campo de Quaest se realizó durante los días en que se produjo el anuncio y el margen de error impide extraer conclusiones firmes a partir de una variación semanal de pocos puntos.

La evaluación del Gobierno

La misma encuesta muestra una sociedad brasileña todavía dividida respecto de la administración Lula.

El 49% de los consultados desaprueba la gestión presidencial, mientras que el 46% la evalúa positivamente. Es decir, la ventaja que aparece en intención de voto para la primera vuelta convive con una evaluación de gobierno que permanece estrecha y dividida.

El dato ayuda a entender la complejidad del escenario electoral. La intención de voto no se explica exclusivamente por la aprobación o desaprobación de la gestión, sino también por la identificación política, el rechazo a los adversarios y la disputa entre los dos grandes espacios que organizan la política brasileña.

El peso de Jair Bolsonaro

La candidatura de Flávio también representa una prueba para el movimiento político que lideró Jair Bolsonaro.

El expresidente fue condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama vinculada al intento de desconocer el resultado de las elecciones de 2022, según informó Reuters. Su hijo asumió entonces el desafío de trasladar ese capital político a una nueva candidatura presidencial.

La campaña de Flávio busca conservar el voto de la derecha y del electorado identificado con el bolsonarismo, mientras intenta ampliar su respaldo más allá de ese núcleo. Su discurso combina la defensa de valores conservadores, posiciones favorables al mercado y una fuerte oposición al proyecto político de Lula.

Para el oficialismo, en tanto, la campaña representa la posibilidad de consolidar la continuidad de Lula y evitar el regreso de una corriente política que marcó profundamente la vida institucional brasileña durante los últimos años.

El antecedente de 2022

Las encuestas de esta elección también son observadas a la luz de lo ocurrido en 2022.

En aquella elección, Lula obtuvo el 48,4% de los votos en la primera vuelta frente al 43,3% de Jair Bolsonaro. La diferencia fue de aproximadamente cinco puntos y ambos pasaron al balotaje, que finalmente se resolvió por un margen muy reducido.

Ese antecedente explica por qué los números actuales deben leerse con prudencia. Una diferencia de varios puntos en la primera vuelta no necesariamente anticipa el resultado de una segunda elección entre los dos candidatos principales.

El domingo 4 de octubre, la primera definición

Brasil irá a las urnas el 4 de octubre, con alrededor de 158 millones de electores convocados. Además de elegir presidente, los brasileños renovarán la Cámara de Diputados, dos tercios del Senado y las 27 gobernaciones estaduales.

Si ninguno de los candidatos obtiene más del 50% de los votos válidos, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.

A seis días de la primera votación, los sondeos muestran una campaña atravesada por una fuerte polarización. Lula aparece por encima de Flávio Bolsonaro en las mediciones de primera vuelta, mientras que los ejercicios de segunda vuelta muestran una competencia mucho más estrecha.

La fotografía electoral, por ahora, tiene dos tiempos: una primera vuelta con Lula al frente y un eventual balotaje que las encuestas presentan como una disputa abierta y dentro de márgenes estrechos.

TE PUEDE INTERESAR

Free Joomla templates by Ltheme