A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, el nombre de Cristina Fernández de Kirchner vuelve a instalarse en el centro de la discusión política argentina. Máximo Kirchner afirmó que su madre mantiene la voluntad de volver a representar electoralmente a quienes consideran que ella debe regresar a la Presidencia, aunque actualmente se encuentra inhabilitada para ejercer cargos públicos y su defensa lleva el caso al ámbito internacional.
La definición fue realizada durante una entrevista con Infobae. El diputado nacional señaló que, desde que Cristina decidió recurrir ante organismos internacionales, interpreta que existe una voluntad política de volver a competir en una elección presidencial. Al mismo tiempo, aclaró que el camino que hoy concentra los esfuerzos de la defensa es la presentación ante la Organización de las Naciones Unidas.
La estrategia ante la ONU
El núcleo de la estrategia judicial y política pasa por cuestionar la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que pesa sobre la expresidenta a partir de su condena en la causa Vialidad.
Según explicó Máximo Kirchner, los abogados de Cristina buscan que el sistema internacional de derechos humanos revise la situación y eventualmente ordene al Estado argentino restituir sus derechos políticos y civiles. La defensa sostiene que la inhabilitación constituye una afectación de derechos que excede a la propia expresidenta y alcanza también a quienes pretenden votarla.
El planteo todavía se encuentra en trámite y sus eventuales consecuencias dependerán de las decisiones que adopten los organismos internacionales y, posteriormente, de cómo esas decisiones sean implementadas en el ámbito argentino.
Mientras tanto, dentro del peronismo también circulan distintas interpretaciones jurídicas sobre el alcance de la condena y las posibilidades electorales de Cristina. Máximo Kirchner reconoció que existen debates sobre esas alternativas, aunque remarcó que actualmente la atención principal está puesta en la vía internacional.
“Sin Cristina en la boleta”
Máximo Kirchner vinculó además la discusión judicial con la representación política. Según su interpretación, si Cristina no pudiera participar de una futura elección, una parte del electorado quedaría impedida de votar por la dirigente que prefiere.
“Sin Cristina en la boleta, el peronismo pierde competitividad”, sostuvo el diputado, al plantear que la situación no debería analizarse únicamente como un problema personal de la expresidenta sino también desde la perspectiva de los derechos electorales de sus potenciales votantes.
Ese argumento constituye uno de los ejes políticos del reclamo que el kirchnerismo viene desarrollando desde que Cristina anunció su estrategia ante organismos internacionales. En julio, la expresidenta había informado que dos nuevos abogados asumirían su defensa y que buscarían llevar el caso al plano del derecho internacional de los derechos humanos.
Las diferencias dentro del peronismo
La eventual candidatura de Cristina también se cruza con una discusión más amplia sobre el futuro del peronismo.
Máximo Kirchner reconoció que existen fuertes diferencias dentro del espacio opositor y mencionó especialmente las tensiones con el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Aunque evitó profundizar sobre las diferencias personales, marcó una posición política: considera que Cristina debería continuar al frente del Partido Justicialista nacional y que Kicillof no debería ocupar ese lugar.
El diputado también cuestionó a los sectores del peronismo que mantienen acuerdos parlamentarios con el Gobierno de Javier Milei. En particular, planteó objeciones frente a la posibilidad de que dirigentes peronistas acompañen iniciativas oficiales como una eventual reforma laboral.
La discusión refleja una de las principales dificultades del espacio opositor rumbo a 2027: definir una estrategia común mientras conviven sectores vinculados al kirchnerismo, gobernadores con agendas provinciales propias y dirigentes que buscan construir una alternativa diferenciada.
Cristina como eje de la discusión opositora
La figura de Cristina continúa funcionando como uno de los principales puntos de referencia del debate interno del peronismo.
En los últimos meses, distintos sectores políticos y organizaciones peronistas han planteado la necesidad de construir una alternativa electoral hacia 2027, aunque con diferentes interpretaciones sobre el papel que debería ocupar la expresidenta. Algunos sectores reivindican su liderazgo, mientras otros plantean la necesidad de renovar las candidaturas y ampliar la representación del espacio.
En agosto, por ejemplo, un plenario de Peronismo por la Provincia de Buenos Aires puso el acento en la unidad y la organización territorial rumbo a 2027, al tiempo que mantuvo como una de sus banderas el reclamo vinculado con Cristina Fernández de Kirchner.
La cuestión no es menor: el peronismo deberá definir cómo resolver sus internas, qué mecanismo utilizar para seleccionar candidaturas y qué lugar tendrán sus principales dirigentes en una eventual competencia nacional.
El escenario que imagina Máximo
Durante la entrevista, Máximo Kirchner también admitió que el peronismo atraviesa una etapa de divisiones. Reivindicó la posibilidad de resolver las diferencias mediante elecciones internas y cuestionó a quienes, según su mirada, optaron por evitar ese mecanismo. También recordó las diferencias surgidas alrededor de las PASO bonaerenses y el desdoblamiento electoral en la provincia.
En relación con Kicillof, sostuvo que existen diferencias políticas, aunque evitó convertirlas en una confrontación personal. El gobernador bonaerense aparece, precisamente, como una de las figuras con mayor peso propio dentro del peronismo y como uno de los dirigentes que deberán definir su posición frente al liderazgo de Cristina.
La disputa por el liderazgo no se limita, entonces, a una eventual candidatura presidencial. También involucra la conducción partidaria, la estrategia legislativa y la construcción territorial de cara a 2027.
Una candidatura todavía atravesada por la Justicia
La posibilidad de que Cristina Kirchner vuelva a competir electoralmente permanece condicionada por su situación judicial. Por ahora, la expresidenta está inhabilitada para ejercer cargos públicos y su defensa busca modificar esa situación mediante la vía internacional.
Por eso, la declaración de Máximo Kirchner funciona fundamentalmente como una definición política: sostiene que Cristina conserva la voluntad de representar electoralmente a un sector de la sociedad y que la estrategia para recuperar esa posibilidad está en marcha.
El escenario de 2027 todavía está lejos de definirse. Pero la discusión ya tiene uno de sus nombres centrales: Cristina Fernández de Kirchner. Y alrededor de su eventual regreso se cruzan tres debates que el peronismo deberá resolver en los próximos meses: la estrategia judicial, la conducción interna y el mecanismo para construir una candidatura presidencial competitiva.