Con una masa de pascualina, verduras, huevo y queso, esta preparación es una alternativa práctica, rendidora y sencilla para incorporar vegetales a la mesa.
Las tartas de verduras son uno de esos platos que permiten resolver una comida sin demasiadas complicaciones. Se pueden preparar con diferentes vegetales, admiten múltiples combinaciones y son una buena opción para aprovechar ingredientes disponibles en la heladera.
Ingredientes
Para preparar esta tarta se necesita:
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1 masa de pascualina, preferentemente con semillas.
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2 paquetes de mix de verduras congeladas.
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Acelga, cebolla y morrón extra, opcional.
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1 taza de choclo congelado.
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4 huevos.
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1 chorrito de aceite.
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Sal y pimienta, a gusto.
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½ taza de queso rallado.
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2 cucharadas de queso crema.
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150 gramos de queso fresco o muzzarella cortado en cubitos.
Paso a paso
1. Saltear las verduras
Colocar un poco de aceite en una sartén y saltear el mix de verduras junto con el choclo. Si se desea, también se pueden incorporar acelga, cebolla y morrón. Una vez que los vegetales estén cocidos, retirar del fuego y reservar.
2. Preparar la masa
Forrar una tartera con la masa de pascualina. Antes de colocar el relleno, darle una precocción en el horno. Este paso ayuda a conseguir una base más firme y crocante y evita que la masa quede demasiado húmeda.
3. Preparar el relleno
En un recipiente amplio, batir los cuatro huevos y agregar el queso rallado y las dos cucharadas de queso crema. Incorporar las verduras previamente salteadas y mezclar hasta integrar todos los ingredientes.
4. Armar la tarta
Volcar el relleno sobre la masa precocida y distribuirlo de manera pareja. Finalmente, agregar por encima los cubitos de queso fresco o muzzarella.
5. Llevar al horno
Cocinar durante aproximadamente 25 minutos a 180 °C, hasta que la superficie quede dorada y el relleno esté firme.
Una receta adaptable y rendidora
Una de las ventajas de esta preparación es que puede modificarse fácilmente según los ingredientes disponibles. La combinación de verduras puede variar y también es posible utilizar una masa integral o una opción con semillas.
El resultado es una tarta de elaboración sencilla, con una base crocante y un interior cremoso gracias a la combinación de huevo, queso crema y queso fundido. Además, puede servirse tanto caliente como tibia y resulta práctica para preparar con anticipación.
La propuesta de Monteverde demuestra que no hace falta una larga lista de ingredientes ni técnicas complicadas para llevar a la mesa una comida casera: verduras, huevos, queso y una buena masa pueden convertirse en una cena completa en pocos pasos.