Un plato clásico de la cocina hogareña que combina pollo, arroz, verduras y tomate en una preparación reconfortante. La propuesta de Ariel Rodríguez suma azafrán, vino blanco y albahaca para potenciar los sabores.
Cuando se busca una comida rendidora, sabrosa y capaz de reunir a toda la familia alrededor de la mesa, el guiso de arroz con pollo aparece entre las opciones infalibles. Es una preparación sencilla, de esas que permiten aprovechar ingredientes cotidianos y transformarlos en un plato abundante y lleno de aromas.
Ingredientes
Para preparar este guiso se necesita:
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1 pollo.
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300 gramos de arroz.
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900 cc de caldo.
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1 cebolla.
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1 zanahoria.
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1 morrón rojo.
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1 morrón verde.
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150 gramos de arvejas.
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Chauchas, cantidad necesaria.
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3 dientes de ajo.
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Albahaca, cantidad necesaria.
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2 dedales de azafrán.
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Aceite, cantidad necesaria.
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Sal, cantidad necesaria.
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150 cc de vino blanco.
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1 cucharada de extracto de tomate.
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300 gramos de puré de tomate.
Paso a paso
1. Preparar el pollo.
Cortar el pollo en presas o trozos de tamaño parejo. Calentar una olla amplia con un poco de aceite y dorar las piezas por todos sus lados. Este primer paso permite sellar la carne y concentrar sus sabores.
2. Incorporar las verduras.
Agregar la cebolla picada, la zanahoria y los morrones cortados. Sumar los dientes de ajo y cocinar durante unos minutos, revolviendo para que las verduras comiencen a ablandarse.
3. Desglasar con vino blanco.
Incorporar el vino blanco y dejar cocinar unos minutos para que se evapore parte del alcohol. Este líquido ayuda, además, a recuperar los sabores que quedaron adheridos al fondo de la olla.
4. Sumar el tomate.
Agregar el extracto de tomate y el puré de tomate. Mezclar bien para integrar todos los ingredientes y permitir que la salsa tome temperatura.
5. Incorporar el caldo y condimentar.
Añadir el caldo caliente y el azafrán. Salar a gusto y mezclar. El azafrán será fundamental para aportar el característico tono dorado y un aroma particular al plato.
6. Agregar el arroz.
Cuando la preparación vuelva a tomar temperatura, incorporar los 300 gramos de arroz. Cocinar a fuego moderado, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue en el fondo.
7. Completar con las verduras.
Incorporar las arvejas y las chauchas y continuar la cocción hasta que el arroz esté tierno y el pollo completamente cocido.
8. Dar el toque final.
Apagar el fuego y sumar albahaca a gusto. Dejar reposar unos minutos antes de servir para que los sabores terminen de integrarse.
Un plato ideal para los días frescos
La combinación de arroz, pollo, verduras y una salsa de tomate convierte a este guiso en una alternativa especialmente apropiada para los días fríos. Además, es una receta que puede servirse como plato principal y que resulta particularmente rendidora.
El secreto está en respetar los tiempos de cocción y controlar la cantidad de líquido para conseguir un arroz bien cocido, pero sin convertir la preparación en una sopa. El dorado inicial del pollo y el sofrito de las verduras también son claves para conseguir un sabor más intenso.
Con ingredientes simples y una preparación sin demasiadas complicaciones, este guiso de arroz con pollo ofrece una de esas comidas caseras que combinan sabor, aroma y abundancia en una sola olla.