Dormir bien se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la vida moderna. El estrés laboral, el uso excesivo de pantallas, los cambios de rutina y las preocupaciones cotidianas hacen que millones de personas tengan dificultades para conciliar el sueño o descansar de manera reparadora. En ese contexto, la valeriana volvió a posicionarse como una de las plantas medicinales más utilizadas por quienes buscan una alternativa natural para mejorar el descanso nocturno.
La valeriana (Valeriana officinalis) es una planta originaria de Europa y Asia cuya raíz se emplea desde hace siglos en la medicina tradicional. En la actualidad se comercializa en forma de infusiones, cápsulas, comprimidos y extractos líquidos, principalmente con el objetivo de favorecer la relajación y ayudar a quienes padecen insomnio ocasional.
¿Qué beneficios puede aportar?
Diversas investigaciones sugieren que la valeriana podría reducir el tiempo necesario para quedarse dormido y mejorar la calidad del sueño en algunas personas. Sin embargo, los especialistas advierten que los resultados de los estudios son variables y que su eficacia no ha sido demostrada de manera concluyente en todos los casos.
En cuanto a la ansiedad, la evidencia científica es todavía más limitada. Una revisión de la Biblioteca Cochrane encontró que los estudios disponibles son insuficientes para confirmar que la valeriana sea un tratamiento eficaz para los trastornos de ansiedad, por lo que no puede reemplazar las terapias médicas o psicológicas indicadas por profesionales de la salud.
Cómo actúa en el organismo
Los investigadores creen que algunos compuestos presentes en la raíz de valeriana podrían influir sobre el sistema nervioso al potenciar la acción del ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor relacionado con la relajación y la disminución de la actividad cerebral. Este mecanismo ayudaría a inducir una sensación de calma que facilita el inicio del sueño. No obstante, el funcionamiento exacto de la planta aún continúa siendo objeto de estudio.
Precauciones antes de consumirla
Aunque suele considerarse segura para la mayoría de los adultos cuando se utiliza durante períodos cortos y en las dosis recomendadas, la valeriana no está exenta de posibles efectos adversos.
Entre los más frecuentes se encuentran:
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Somnolencia durante el día.
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Dolor de cabeza.
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Mareos.
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Molestias digestivas.
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Sueños intensos o vívidos en algunas personas.
Los especialistas también desaconsejan combinarla con alcohol, sedantes u otros medicamentos que depriman el sistema nervioso central, ya que puede potenciar sus efectos. Asimismo, no se recomienda conducir vehículos o manejar maquinaria pesada después de consumirla.
Los hábitos siguen siendo la mejor estrategia
Los expertos coinciden en que ningún suplemento reemplaza una adecuada higiene del sueño. Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar la cafeína durante la tarde, reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y realizar actividad física de manera habitual continúan siendo las medidas con mayor respaldo científico para mejorar el descanso nocturno.
En definitiva, la valeriana puede convertirse en una ayuda para algunas personas con dificultades leves para dormir, pero no constituye una solución universal. Si el insomnio, la ansiedad o los despertares nocturnos se prolongan durante varias semanas o afectan la calidad de vida, la recomendación es consultar a un profesional de la salud para identificar la causa y definir el tratamiento más adecuado.