Las nuevas imágenes satelitales disponibles en Google Earth ofrecen una dimensión difícil de ignorar de la destrucción acumulada en la Franja de Gaza después de casi tres años de guerra. Barrios completos aparecen reducidos a escombros, extensas zonas urbanas fueron arrasadas y en distintos puntos apenas permanecen en pie las trazas de las calles que alguna vez organizaron ciudades densamente pobladas.
La actualización de las imágenes permitió comparar el territorio con registros anteriores y observar la transformación de lugares que hasta hace pocos años estaban ocupados por viviendas, comercios, escuelas, hospitales y espacios religiosos. En sectores de Rafah, Khan Yunis y la Ciudad de Gaza, la diferencia entre las fotografías anteriores y las actuales expone la magnitud de una devastación que desde tierra resulta todavía más difícil de dimensionar.
Google no informó públicamente la fecha exacta en la que fueron tomadas o incorporadas todas las nuevas imágenes. Sin embargo, distintos análisis de las capturas indican que corresponden a registros realizados durante 2026. La actualización comenzó a circular ampliamente en redes sociales durante los últimos días, acompañada por comparaciones entre imágenes anteriores y actuales.
Barrios enteros borrados del mapa
Una de las características más impactantes de las imágenes es la desaparición visual de barrios completos. Allí donde antes se distinguían bloques de viviendas y una trama urbana compacta, ahora aparecen superficies de tierra, escombros y caminos abiertos entre las ruinas.
En Tel al-Sultán, en el sur de la Franja, las imágenes muestran una transformación particularmente drástica. Una zona que en registros anteriores todavía conservaba buena parte de sus construcciones aparece ahora ampliamente arrasada. También se observan daños extensos en Rafah, Khan Yunis y diferentes sectores de la Ciudad de Gaza.
El fenómeno no se limita a las viviendas. Infraestructura sanitaria, educativa, religiosa y comercial también sufrió daños de enorme magnitud.
La nueva cartografía satelital funciona, de este modo, como una suerte de archivo visual de la destrucción. No registra los bombardeos ni las operaciones militares en tiempo real, pero permite observar sus consecuencias acumuladas sobre el territorio.
Los números detrás de las imágenes
Las imágenes coinciden con evaluaciones realizadas por organismos internacionales que buscan cuantificar los daños.
Según datos citados por Naciones Unidas, alrededor del 82 por ciento de las estructuras de Gaza habían sufrido daños, unas 200.000 construcciones, y aproximadamente dos tercios de ellas habían quedado destruidas.
La Organización Mundial de la Salud, por su parte, ha señalado que una proporción muy elevada de viviendas y establecimientos sanitarios resultó dañada o destruida. Página/12 señala que el organismo estima que el 90 por ciento de las viviendas y hospitales del enclave fueron afectados.
Detrás de cada porcentaje hay ciudades que cambiaron por completo su fisonomía. La destrucción de viviendas supone además desplazamientos masivos de población y la pérdida de redes comunitarias que difícilmente pueden reconstruirse simplemente levantando nuevos edificios.
La Ciudad de Gaza, irreconocible
La capital de la Franja también aparece profundamente transformada.
Sectores que anteriormente concentraban actividad comercial, sanitaria y cultural presentan grandes extensiones destruidas. El área del hospital Al-Shifa, uno de los principales centros médicos del territorio, aparece rodeada por una destrucción considerable. También fueron afectados lugares emblemáticos como el Estadio Palestina y la avenida Omar Al Mukhtar.
El barrio de Rimal, históricamente uno de los sectores más importantes de la ciudad, tampoco escapó a la devastación. Las imágenes permiten observar cómo la destrucción modificó incluso la relación entre los barrios y el espacio costero.
En el norte, ciudades como Beit Hanoun y Jabalia también muestran enormes superficies afectadas.
La imagen desde el espacio elimina buena parte del ruido cotidiano de la guerra. No hay sirenas, explosiones ni columnas de humo. Hay solamente un territorio transformado.
Rafah, uno de los puntos más devastados
Rafah aparece entre las zonas que más claramente muestran el cambio entre las imágenes antiguas y las actuales.
En sectores donde antes podían distinguirse cientos de viviendas alineadas unas junto a otras, las nuevas imágenes muestran extensiones casi completamente despejadas. Las calles permanecen como algunas de las pocas referencias que permiten reconocer el trazado urbano anterior.
También se distinguen nuevas vías abiertas en zonas que anteriormente estaban ocupadas por viviendas y áreas agrícolas. Las transformaciones territoriales forman parte de una discusión internacional más amplia sobre el impacto de las operaciones militares y sobre el futuro de las comunidades desplazadas.
El costo humano detrás de las imágenes
La dimensión territorial de la destrucción no puede separarse de su impacto humano.
La ofensiva israelí comenzó después de los ataques del 7 de octubre de 2023, perpetrados por Hamas y otros grupos armados, que provocaron alrededor de 1.200 muertos en Israel y el secuestro de unas 250 personas, según las autoridades israelíes. Israel respondió con una campaña militar de gran escala sobre Gaza.
Las autoridades sanitarias gazatíes informan de más de 74.000 palestinos muertos desde el inicio de la guerra, además de decenas de miles de heridos. Las cifras son objeto de seguimiento permanente por organismos internacionales y reflejan una catástrofe humanitaria de enorme escala.
Israel enfrenta acusaciones internacionales por posibles crímenes de guerra relacionados con sus operaciones en Gaza, incluidos ataques contra población e infraestructura civil, desplazamientos y restricciones a la ayuda humanitaria. El Gobierno israelí rechaza esas acusaciones.
El problema que queda debajo de los escombros
La destrucción también plantea un problema que va mucho más allá de la reconstrucción edilicia: qué hacer con millones de toneladas de escombros y qué puede encontrarse debajo de ellos.
Informaciones recientes citadas por medios internacionales estiman que en Gaza existen decenas de millones de toneladas de residuos derivados de la destrucción. Organismos humanitarios advierten además sobre la posibilidad de que todavía haya cuerpos bajo las estructuras derrumbadas.
La remoción de los escombros requiere maquinaria, combustible, personal especializado y condiciones de seguridad. La falta de recursos convierte esa tarea en una operación de enorme complejidad.
A esto se suma una cuestión forense y judicial: los restos de edificios destruidos pueden contener evidencias relevantes para investigar lo ocurrido durante la guerra. Naciones Unidas y otros organismos internacionales han insistido en la necesidad de preservar posibles pruebas mientras se realizan tareas de limpieza y reconstrucción.
Un mapa que se convirtió en documento histórico
Las imágenes satelitales tienen una particularidad: permiten observar la guerra más allá de las fronteras y de las restricciones de acceso al territorio.
Para los investigadores, periodistas y organismos internacionales, las imágenes de satélite se convirtieron durante los últimos años en una herramienta fundamental para documentar daños, desplazamientos y transformaciones territoriales. Un estudio científico publicado en 2026 también utilizó imágenes de PlanetScope, Sentinel-2 y Google Earth Pro para analizar los cambios en las áreas construidas de Khan Yunis y evaluar diferentes métodos de detección de daños.
Las nuevas imágenes de Google Earth agregan ahora otro capítulo a ese registro.
Desde el espacio, Gaza aparece como un territorio donde la guerra modificó no solamente edificios sino también paisajes completos. Barrios, hospitales, escuelas, lugares de culto, caminos y campos agrícolas fueron afectados en una escala que resulta difícil de apreciar en fotografías aisladas.
Una reconstrucción que todavía parece lejana
La discusión sobre el futuro de Gaza inevitablemente terminará hablando de reconstrucción. Pero las imágenes muestran que no se trata simplemente de volver a levantar viviendas.
Habrá que reconstruir hospitales, escuelas, redes de agua y electricidad, caminos, sistemas de saneamiento y espacios públicos. También será necesario resolver dónde vivirán las personas desplazadas y cómo se recuperarán actividades económicas destruidas.
Y antes de todo eso aparece una pregunta todavía más urgente: cómo terminar con las condiciones que produjeron semejante nivel de destrucción.
Las nuevas imágenes de Google Earth no cuentan por sí solas toda la historia de Gaza. No muestran el sufrimiento cotidiano, las pérdidas familiares ni la vida de quienes sobreviven entre las ruinas. Pero ofrecen algo difícil de discutir: una evidencia visual de la escala territorial de la devastación.
Un mapa que antes servía para encontrar una calle, un hospital o una escuela ahora permite observar cuánto de esa ciudad dejó de existir.
La imagen satelital, silenciosa y distante, termina convirtiéndose así en un documento de una guerra que transformó por completo el paisaje de Gaza.